Tecnología
El elemento diferenciador de nuestro proceso frente a un proceso convencional, es la FOSFATACIÓN MICROCRISTALINA, con lo que conseguimos superar ensayos de corrosión de 1000 h en CNS (cámara de niebla salina).
Tras la FOSFATACIÓN MICROCRISTALINA incorporamos un proceso de PASIVADO, con el que conseguimos un efecto de sellado de los poros intercristalinos de las capas de fosfato, previo a la fase de pintado. Este efecto mejora significativamente la resistencia a la corrosión del conjunto fosfato-pintura.